Nuevos aranceles, diferencias en tarifas por mercados y fin de la exención de minimis: analizamos el impacto en eCommerce de las medidas de Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado nuevas medidas arancelarias que imponen tasas del 10% en todas las importaciones, de cualquier parte del mundo, y tasas adicionales específicas que los elevan hasta el 20% a productos europeos, 10% a productos británicos, 24% a productos japoneses. En el caso de China, además, los nuevos aranceles del 34% se sumarán al 20% previo, alcanzando un llamativo 54%.
Estas medidas, inauditas en la historia reciente, impactará fuertemente en la economía global, y puede desencadenar una guerra arancelaria que dispare los precios en todo el mundo. Por supuesto, como te habrás imaginado, la subida de aranceles tendrá también repercursiones de consideración sobre el eCommerce. Veamos cuáles pueden ser.
Impacto en el eCommerce español
Para empezar, los nuevos aranceles plantean desafíos importantes para los vendedores españoles que exportan a Estados Unidos. Categorías como moda, alimentos y bebidas (especialmente vinos y aceites) podrían experimentar un aumento considerable en sus costes operativos, que podría traducirse en precios menos competitivos y una posible pérdida de cuota de mercado frente a competidores locales en EE.UU. o de otros países con acuerdos más favorables.
Esta, por cierto, es una de las derivadas menos exploradas hasta el momento de toda esta batería de medidas. Los aranceles del 20% aplicados a la UE y, por tanto, a España, son muy importantes, pero lo son menos que los impuestos a otros países que pueden considerarse competidores de los productos europeos en algunos sectores. China (54%), Japón (24%) o Sudáfrica (30%) están ahora mismo en una situación mucho peor a la hora de vender en el mercado norteamericano.
¿En qué sectores puede salir peor parada la economía española? Sin duda, en el mercado alimentario, en el que Latinoamérica sale (comparativamente) muy beneficiada: la mayor parte de los países del área, grandes exportadores de productos de alimentación y bebidas sólo tendrán que afrontar aranceles del 10%. Un gap de diez puntos frente a los productos de la huerta europea que puede resultar insalvable.
¿Y los vendedores españoles que trabajan con productos de China?
Otra derivada problemática para las empresas españolas afectará a los vendedores que llevan productos chinos al mercado estadounidense.
Estas empresas afrontarán aranceles muy elevados (44% inicialmente, y hasta 54% después del 9 de abril) lo que obligará a subir precios al consumidor, afectando directamente la competitividad frente a proveedores locales o de regiones con aranceles más bajos.
Si optan por no trasladar todo el incremento de costes al consumidor para mantenerse competitivas, deberán absorber parcialmente estos costes adicionales, reduciendo drásticamente sus márgenes comerciales y la sostenibilidad del negocio. Además, es previsible que los procesos aduaneros sean más complejos, lo que implicaría un incremento en costes operativos, retrasos en entregas y un aumento en la gestión administrativa para cumplir con las nuevas regulaciones.
¿Puede tener alguna ventaja?
Como decíamos, las empresas europeas podrían encontrar oportunidades en este nuevo panorama tan complejo Con los productos chinos enfrentando mayores costes en el mercado estadounidense debido a los aranceles, los productos europeos podrían volverse más competitivos en términos de precio. Los vendedores europeos pueden aprovechar la menor competencia china en EE.UU. para expandirse en ese mercado, especialmente en sectores como moda, lujo y tecnología. Es todavía una mera hipótesis, pero Amazon, eBay y otras plataformas estadounidenses podrían incentivar la venta de productos europeos para compensar la reducción de oferta de bienes chinos.
Además, los consumidores estadounidenses podrían buscar alternativas a los productos chinos, abriendo una ventana para que las empresas europeas aumenten su cuota de mercado en Estados Unidos. Es algo que nos explicaba en febrero Víctor Juárez, CEO de Creators Co. (Craftelier, Hartem), cuando comenzaban a vislumbrarse las posibles medidas restrictivas de Trump y se comenzaban a aplicar aranceles a los productos chinos. «El arancel quitará del camino a muchos productos de gama baja que llegan a Estados Unidos desde plataformas como Temu, Shein o AliExpress y eso favorece a los productos de gama alta de Creators Co., que son de origen europeo».
Impacto en el eCommerce estadounidense
En Estados Unidos, aunque las medidas buscan proteger a productores locales, podrían generar también consecuencias negativas. El comercio electrónico estadounidense depende en gran medida de importaciones para mantener una oferta diversificada y precios competitivos. Plataformas como Amazon o Walmart podrían ver afectados sus márgenes operativos, obligándolas a aumentar precios al consumidor.
Minimis
Al margen de la batería de nuevos aranceles, un aspecto clave de las medidas anunciadas por Trump es la eliminación de la exención de minimis para importaciones desde China. Esta exención permitía la entrada libre de aranceles para envíos de bajo valor (inferiores a 800 dólares). La eliminación de esta exención afectará directamente a marketplaces que dependen de importaciones chinas de bajo valor, como Shein y Temu, que han utilizado esta exención para evitar aranceles y ofrecer precios competitivos en el mercado estadounidense.
Así, a partir del 2 de mayo los bienes valorados en $800 o menos que anteriormente estaban exentos de aranceles estarán sujetos a las tarifas correspondientes. Los artículos enviados por correo internacional (algo muy utilizado por algunos populares marketplaces de China) estarán sujetos a un arancel del 30% de su valor o $25 por artículo, lo que sea mayor. Esta tarifa aumentará a $50 por artículo después del 1 de junio de 2025. Los transportistas deberán informar los detalles de los envíos a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y mantener una fianza para garantizar el pago de aranceles.
Esto podría generar una reducción en el consumo, afectando especialmente a productos tecnológicos y textiles, áreas fuertemente dominadas por importaciones asiáticas y europeas. Además, pequeños comerciantes y startups de eCommerce podrían tener mayores dificultades para absorber los costes adicionales, lo que limitaría su capacidad de competir.
Impacto en el eCommerce mundial
A nivel global, la medida podría desencadenar represalias arancelarias de la Unión Europea, China y Japón, creando tensiones comerciales adicionales que afectarían a la estabilidad del comercio internacional. Una escalada en los aranceles podría llevar a una contracción del comercio electrónico global debido al aumento generalizado de costes.
Las plataformas internacionales que operan en múltiples mercados afronntarán una creciente complejidad logística y regulatoria, lo que podría desacelerar el crecimiento del eCommerce global en el corto plazo.
Y, por supuesto, el efecto mariposa
Algo que resulta bastante incomprensible del discurso de Trump es que parece obviar la interdependencia que las cadenas de suministro y producción globales tienen hoy en día. Como en un efecto mariposa, un arancel estadounidense tan exagerado a, por ejemplo, los componentes fabricados en China, puede acabar generando que los propios productos finales estadounidenses que los incorporan acaben siendo más caros y, por tanto, menos competitivos en cualquier otro país.
China es el principal fabricante de componentes electrónicos del mundo, desde chips y placas base hasta pantallas, baterías y sensores. Incluso cuando un dispositivo se ensambla en otro país, una gran parte de su cadena de suministro sigue vinculada a China. Si EE.UU. aplica tarifas más altas a estos componentes o productos terminados que los contengan, muchas marcas tecnológicas globales verán aumentados sus costes de producción, lo que podría trasladarse al consumidor final en forma de subidas de precio.
Sin ir más lejos, empresas USA como Apple o Microsoft dependen de una cadena de valor global donde China sigue siendo el centro neurálgico para muchas piezas clave. Con estas nuevas barreras, habrá mayor presión para diversificar la producción o relocalizar parte del ensamblaje fuera de China, algo que implica años de reajuste y millones en inversiones logísticas e industriales.
Los países que importan productos tecnológicos desde EE.UU. o China también se verán afectados. Si los precios de móviles, ordenadores o dispositivos electrónicos suben en EE.UU., esta dinámica se extenderá por efecto cascada a otros mercados donde las marcas ajustan precios de forma regional. También se espera que aumenten los costes en países que ensamblan con componentes chinos (como India, México o Vietnam), ya que la materia prima llegará con costes adicionales.
Como ves, estas medidas podrían suponer un cambio profundo en el ecosistema del eCommerce, incentivando la búsqueda de proveedores locales y acelerando procesos de regionalización y relocalización de cadenas de suministro.
Fuente: https://marketing4ecommerce.net/